Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2018

En todo el mundo, los líderes políticos que se postulan en una plataforma populista están ganando poder y socavando la democracia. Las altas tasas de corrupción pueden contribuir a un mayor apoyo para los candidatos populistas. El 40% de los líderes populistas también son acusados de corrupción. Más de dos tercios de los países obtienen puntajes por debajo de 50 en el IPC de este año, con un puntaje promedio de solo 43. Si bien hay excepciones, los datos muestran que a pesar de algunos avances, la mayoría de los países no logran incursiones serias contra la corrupción.

«La corrupción destruye la democracia para producir un círculo vicioso, donde la corrupción socava las instituciones democráticas y, a su vez, las instituciones débiles son menos capaces de controlar la corrupción»

Patricia Moreira, Directora general de Transparencia Internacional

El Índice de Percepción de la Corrupción de este año revela que el continuo fracaso de la mayoría de los países para controlar significativamente la corrupción está contribuyendo a una crisis de la democracia en todo el mundo.

México ocupa una posición junto con países como Irán, Guinea, Rusia, Papúa, Nueva Guinea y Líbano.

La cantidad de países con bajo desempeño en la región de las Américas no debería ser una sorpresa, dados los desafíos a los sistemas democráticos y la disminución de los derechos políticos en América del Norte, del Sur y Central por parte de líderes populistas y autoritarios.

En el continente americano, México se ubica al final de la tabla, apenas por encima de Guatemala y Nicaragua, que enfrentan severas crisis de gobernabilidad democrática.

Desde 2012, Chile, México y Nicaragua han visto una fuerte disminución en sus puntajes respectivos, al no lograr un progreso significativo contra la corrupción. Con puntajes del IPC de 67 y 28 respectivamente, Chile y México han experimentado una caída de cinco y seis puntos desde 2012, respectivamente. En los últimos años, ambos países experimentaron enormes escándalos de corrupción. Estos líderes políticos involucrados, incluidos varios gobernadores en México, y sectores altamente respetados tradicionalmente considerados libres de corrupción, como la fuerza policial chilena.

México, cayó en el ÍPC pasando del lugar 135 en 2017 al lugar 138 en 2018 de una lista de 180 países. En el último año de gobierno de Enrique Peña Nieto, el país obtuvo una calificación de 28 puntos. Eso significó una caída de tres lugares respecto del año anterior y coloca a México en el último lugar entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) como el país más corrupto, quedando por debajo de países como Grecia o Hungría, que en años recientes enfrentaron problemas severos de gobernabilidad y viabilidad económica. También en el último lugar del G-20 junto con Rusia.

En la región, México presenta también resultados poco halagüeños: Chile, por ejemplo, lo aventaja por 111 lugares; y Argentina, otro estado federado como México, por 53. México se ubica al final de la tabla de la región, apenas por encima de Guatemala y Nicaragua, países que enfrentan severas crisis de gobernabilidad democrática.

En México, los derechos políticos básicos, incluida la libertad de expresión y la libertad de prensa, han disminuido drásticamente. Sin un medio de comunicación libre para proporcionar supervisión al gobierno, la capacidad de prevenir y denunciar la corrupción es limitada.

En la última década, México ha sido testigo del creciente apoyo social para las reformas anticorrupción. En 2015, estos esfuerzos llevaron a la reforma constitucional y la creación de un nuevo sistema nacional anticorrupción. El año pasado, una amplia coalición compuesta por Transparencia Mexicana abogó por la implementación de estas reformas y la creación de una oficina del fiscal general independiente.

Transparencia Mexicana publica para México las recomendaciones siguientes:

  • Consolidar el Sistema Nacional Anticorrupción, pasando de la etapa de nombramientos a generar primeros resultados.
  • Corregir las acciones preventivas que no logren resultados medibles y orientar la política anticorrupción hacia la sanción y la recuperación de activos.
  • Desmantelar las redes de corrupción que operan a nivel nacional y que gozan de protección política en los diferentes órdenes de gobierno.
  • Mantener un esfuerzo continuo y sistemático en la política anticorrupción.

Transparencia Mexicana identifica que «el grueso de las medidas adoptadas por México es de carácter preventivo, y muchas de ellas han resultado ineficaces».

Referencias

Transparency International. (2018). Corruption Perceptions Index 2018.

Transparency International. (2018). How corruption weakens democracy.

Transparency International. (2018). Americas: weakening democracy and rise in populism hinder anti-corruption efforts.

Transparencia Mexicana. (2018). Ni prevención eficaz, ni justicia efectiva en las acciones anticorrupción de México: Transparencia Mexicana.

Transparencia Mexicana. (2018). Índice de Percepción de la Corrupción 2018: Breve nota sobre la metodología.