Ni golpes que duelan ni palabras que hieran

Qué hacer si vivo o soy testigo de violencia contra las mujeres

Todos somos fundamentales. Cuando seamos testigos, hagamos sentir nuestra presencia en conjunto frente al agresor y pidamos ayuda de inmediato. Con estas acciones podemos colaborar. Ayudémoslas a sentirse acompañadas por todas y todos. No permitamos más violencia.

Acompañémoslas, sin dudar de su palabra, y hagámonos cargo de esta realidad.

No hagas tratos con el maltrato, ni golpes que duelan ni palabras que hieran